viernes, 31 de enero de 2014



Me desperté sobresaltado
 y el despertador señalaba
que ya eran las nueve de la noche.
El mercadito cierra a las diez
y ya no me quedaba nada de nada.

Me vestí rápido
me moje la cara para tratar de despartarme
un poco aunque fuera…
cuando abrí la puerta
vi el sol de las nueve de la mañana.

(de hace un rato)