martes, 19 de marzo de 2013

LAURA (CUENTO)

De la serie, posible futuro álbum de historietas, con Nacha Vollenweider, que conforman Juan Smith y Asalto al Boliche de Herrera



Laura


Laura nació en el norte de Alemania y emigró, muy pequeña, con sus dos hermanos mayores, a Allen, Rio Negro. Puede haber sucedido en el primer lustro de los años treinta. 


En la región en la que se instalaron había unos cuantos chacareros  alemanes y suizos.  Los hermanos la llevaban a los picnics que la colonia organizaba para recaudar fondos para enviar al partido nazi. Aún conserva algunas fotos de esos picnics.  Apenas había un par de familias de origen germano que no simpatizaban con los nazis. La mayoría de los suizos –mientras que en Europa eran neutrales o estaban en desacuerdo con el nazismo- apoyaban a Hitler. Según Laura también gran parte de los italianos y españoles –excepto los republicanos- estaban con los alemanes.


Laura recuerda que cuando iban al cine y aparecía Hitler en un noticiero gran parte de los asistentes se paraban y hacían el saludo nazi. 

Ya comenzada la Segunda Guerra Mundial -y en contra de la posición de sus hermanos- ella empezó a ir, los fines de semana, a las misas y a las actividades religiosas que un pastor protestante oficiaba en la casa de una de las familias que no era partidaria de los nazis. Los hermanos decían que esos alemanes eran judíos.


En 1944 Laura ya había cumplido catorce años.  Un agricultor vecino le propuso matrimonio y recuerda que aceptó para librarse de las imposiciones y recriminaciones de sus hermanos.


En tres años tuvo tres hijos. Su marido le prohibió hablar alemán y seguir asistiendo a las actividades religiosas.  El era católico y también simpatizaba con los nazis, no se lo había dicho antes del casamiento.  Laura trabajaba duramente en la chacra de lunes a lunes y además tenía que hacerse cargo de los tres niños.  Su marido pasaba cada vez más tiempo en un boliche que estaba a dos kilómetros de la casa.


Finalmente un domingo él apareció con una jovencita.  Los subió a ella y a los tres hijos, con un par de valijas, a una chata de las que usaban para sacar los cajones de frutas en la época de cosecha. Los llevó a la casa de sus hermanos.  Cuando éstos regresaron de trabajar y los encontraron se pusieron furiosos.  Los ubicaron en una pieza de tres por cuatro que estaba llena de trastos viejos. Desde entonces la hicieron limpiar la casa, cocinar y trabajar en el campo.


Hoy Laura es una anciana, sus hermanos han muerto y sigue viviendo en el mismo lugar.  La chacra está abandonada hace años y los frutales han sido arrancados.  Sus hijos trabajan en distintos pueblos del valle y ella vive de austeramente de una jubilación de ama de casa.



Roberto von Sprecher

(trampita:  la foto es de la chacra de mi familia.  Claro también hubo que arrancar los frutales... no daban los costos... ni querían alquilar una fincha chica)

ACA SI CON TITULOS

Y CLARO, CITA, DE DON PIERRE EN LA CONTRATAPA.  Y TODOS CRIOLLOS...

TODAVIA DEBEN FALTAR UNOS DETALLES, PERO HAY MAS DATOS


PRONTITO ENTRA A IMPRENTA





ESTOS SON LOS BOCETOS DE LA RETIRACION Y DE LA TAPA...  TITULO Y DEMAS QUEDAN PENDIENTES HASTA OTRA OCASION...
QUINTO VOLUMEN DE LA COLECCION ESTUDIOS Y CRITICA DE LA HISTORIETA, LIBROS DE NUESTRO EQUIPO DE INVESTIGACION... ¡DIBUJOS DE QUIEN?  NACHA VOLLENWEIDER POR SUPUESTO