domingo, 8 de septiembre de 2013

EXTENSION



Un desierto tiende a ser inefable

Si contiene a un adolescente

Que no logra entender por qué ni cómo fue a parar allí

A una llanura árida e inmensa que parece no terminar nunca.

Y sin embargo tiene una casucha de chapas donde refugiarse

Y mientras pasan los días

Logra encontrar una bomba de agua

Y algunos animales ingenuos, inexpertos, a los que puede cazar y comer

Eso sí: sólo carne y agua.

No logra descubrir como sobreviven esos pequeños mamíferos.



Algunas cosas viejas entre las chapas

Le permiten comprender que alguien estuvo antes que él allí

Pero no puede discernir si logró escapar

De esa extensión aparentemente infinita

O si murió por allí

Y el viento fue arrastrando sus restos

Finalmente convertidos en polvo,

En polvo hasta los huesos aparentemente eternos.

Tiene que tomar una decisión

En el lugar que parece ser sede de todas las indecisiones

Se queda merodeando alrededor del chaperío:

                            por un tiempo sobrevivirá.

Se lanza a la extensión:

                            por un tiempo sobrevira.

2 comentarios:

MERCEDES VALENTE dijo...

Me gustó mucho. Elegir el desierto como protagonista de la historia ( para mí) es un acierto. El desierto es la nada, el desamparo, la desolación, la muerte. Pero como contrapartida, el desierto es el encuentro con uno mismo, el poder interior que necesariamente aflorará para enfrentar la soledad más absoluta, la carestía total y con esos enemigos cercando la supervivencia, decidir encontrar el camino para salir. Si lo logra, el desierto habrá sido un cruel pero excelente maestro.

rvs dijo...

Gracias Mercedes. Lo que comentas tiene que ver bastante con lo que inspiro al escribirlo. La novela Canada de Richard Ford.