miércoles, 5 de octubre de 2011

Hay añós en que los días amanecen torcidos.
Se duerme de a ratos
te despiertan sueños que no deberías tener
inoportunos
arcaicos


todo se interrumpe
nunca se puede terminar nada.

las musas emigran
y las arañas arañan
las paredes no contestan

y la proporción
es uno de 365.

1 comentario:

Aruky dijo...

No hay edad para enamorarse,
no hay tiempo, no hay escala.
Cada uno es dueño de su verdad,
de su exixtencia, de su pesar
y de su alegria.
Nadie mas que uno mismo puede
decidir cómo vivir sus días,
cómo sentirse en el mundo,
cómo respirar los días.
La casualidad no existe,
somos creadores de nuestra propia
realidad.