domingo, 27 de febrero de 2011

OMAHA (UNA HISTORIA VERDADERA)

Vuelvo a subir esta historia, con algunas correcciones mínimas, para mi amiga santafesina y beatlemaniaca Andrea.


OMAHA (una historia verdadera)

Los hechos que escribo a continuación me fueron relatados por un amigo (no por el conocido de un amigo) que actualmente vive en Omaha, Nebraska.

En 1964, 1965 y 1996, Los Beatles hicieron giras por los Estados Unidos.  Después de cada presentación elegían entre las fans que los esperaban histéricas y ansiosas a la salida.  Hacían pasar a las que más les gustaban, se iban al hotel, se duchaba, comían algo y luego se iban a coger.  Generalmente eran adolescentes de los últimos años de la secundaria. Ciertamente que los miembros de la banda, por entonces, eran muy jóvenes.

Peter Brown, miembro del equipo que acompañaba al grupo, relata -en el libro que lleva el nombre del grupo musical- que durante la gira tocaban, ingerían –por lo general- anfetaminas[1], y cogían, cogían y cogían. Cada noche con chicas distintas.  Brown comenta que, sorprendentemente, nunca hubo un escándalo, nunca nada de esto tuvo espacio en la prensa y ninguna de las chicas realizó reclamo alguno.  Ellas se iban felices de haber cogido con un Beatle y las esposas permanecían en Inglaterra.

Después del recital en Omaha, comieron y, cada uno en su cuarto, se dedicó a la adolescentes elegida. Todos contentos.  Por coincidencia todas las chicas iban al mismo grado de la misma escuela.  No existía el SIDA, los cuatro estaban extasiados con la gloria, siendo que todos habían sido unos patanes –termino que usó mi amigo- de Liverpool y a ninguno se le ocurría usar profilácticos.

Según me contó mi amigo, que decía saber todo de muy buena fuente, las cuatro chicas quedaron embarazadas esa noche y luego tuvieron sus bebes. Fueron todas mujeres, con pocos días de diferencia.  He sido testigo de tantas coincidencias en mi vida que esta parte no me resulta inverosímil.  En esa época no existían los estudios de ADN para realizar reclamos, de cualquier manera, a ninguna de las madres se le pasó por la cabeza entablar pleito, en realidad estaban más que felices.

Hasta acá la historia no sería nada de otro mundo.  Pero mi amigo me dijo que, hacía los quince, las chicas que iban a la misma escuela, sin saber sus historias, sin saber quiénes eran sus padres
-porque las madres nunca se lo había revelado-, formaron un grupo de heavy metal.  Durante unos cuantos años el grupo tuvo cierta popularidad en el medio oeste estadounidense, pero no lograron tener reconocimiento a nivel nacional.  No era época en que los hombres aceptaran fácilmente a mujeres en el heavy metal.

Ante mi insistencia mi amigo me reveló que los hechos le fueron narrados por su suegra.  Cuando me contó la historia, nos habíamos encontramos por casualidad en Madrid, y terminó confesando que estaba orgulloso porque pronto iba a tener un hijo que vendría a ser nieto de John Lennon.

En julio voy a viajar a Estados Unidos por un par de meses y voy a estar unos días en la casa de mi amigo en Omaha, Estado de Nebraska.  Cuando vea los rasgos de su hijo, que ya ha cumplido diez años, quizás termine de creerle.

Roberto von Sprecher. 






[1] Varios testimonios coinciden en que fumaron marihuana por primera vez con Bob Dylan, aunque John ya la habría probado, y que Peter Fonda les hizo probar LSD en su casa de California.

No hay comentarios: