domingo, 14 de febrero de 2010

EL FRUTERO

EL FRUTERO

El frutero
no era,
como deben haber pensado,
un señor que vendía frutas,
y como en las películas
al padrino .

El frutero
era una especie temida poderosa
despreciable equivoca tramposa
a quien los chacareros
debían vender sus manzanas
para que el frutero.
A su vez,
al mercado de abasto
las vendiera,
o las llevara a su propio puesto
en el mercado,
ese era más poderoso.

Era un ser al que se esperaba
y se desesperaba
todos los años:
“Este año los fruteros no se mueven”
“Este año ofertan mucho”
“Este año no pagan ni los costos”.

Seres que necesitaba el chacarero
que trataba con cierto respeto
con cierto temor
con cierto rencor
y a veces hasta amenazaba
“Si no pagas sabés que el 38 está debajo del asiento”.

El frutero
ser que todos los veranos
y luego el año entero
hacía yugar
a los chacareros.

Hoy eso ya no ocurre.
Gracias a Menen,
a la globalización,
y a otros fenómenos
que no corresponde
nombrar en algo que se pretende
vanamente
escrito en verso,
ambos desaparecieron
frutero y chacarero.