miércoles, 29 de diciembre de 2010

Eduardo Batistella


Eduardo Batistella (1)

Había ido a esa ciudad, que remotamente me resultaba parecida a Rosario, a un congreso.

Cuando salía del negocio de juguetes y entretenimientos, al que pensaba volver más tarde, casi me tropecé con él ¡Era Eduardo Bastistella! Hacía más de dos décadas que no lo veía y estaba igual que entonces.  Lo abracé, pero el no respondió con la misma efusividad, me trato como si me hubiera visto ayer.

-         Vení, que quiero ver aquel juego y me indicó una caja rectangular en la parte superior de un estante.

La caja era rara. Se abría en dos partes que estaban articuladas por alguna bisagra invisible a la vista.  En la mitad del lado izquierdo había un rompecabezas que mostraba a Lenin, visto desde arriba y atrás, con el puño hacia delante y hablando a una multitud con banderas rojas. Pero las piezas del rompecabezas iban reacomodándose, sin que uno las tocara, y mostrando nuevas imágenes de la revolución soviética.  Esas imágenes me hicieron pensar que era un juego viejo pero seguramente muy ingeniosamente diseñado, como una especie de cubo mágico y cuyas piezas se ponían en funcionamiento, mecánicamente, al abrirlo.    En el mismo lado y en la parte derecha tenía juegos de cartas que habría que descifrar, figuras de metal, algunos objetos que no podía identificar.  Eduardo lo manipulaba con habilidad y se iban produciendo otros cambios, como había sucedido con el rompecabezas de Lenin.

No deben haber pasado más de dos minutos cuando Eduardo me pasó el juego y me dijo que se tenía que ir pero que luego volvería.

Busqué los datos del juego y al cerrarlo en la parte superior pude leer una pestaña de cartón que se levantaba y tenía escrito:

-         “Leer sólo si está muerto”

Puse apresuradamente el juego de nuevo en el estante, se empezaba a desarticular y desarmar, miré para atrás para ver si el dueño me estaba mirando.  Efectivamente lo hacía pero sonreía, no parecía molesto por que hubiera dejado la caja casi desarmada.

Recién entonces pensé que Eduardo había muerto hacía veinticinco años atrás de cáncer de pulmón, cuando tenía treinta y cinco y estaba esperando un hijo al que no llegó a conocer.

Roberto von Sprecher

(1)   Está historia, tal como la he escrito, la soñé hace quince minutos. Eduardo murió, efectivamente, hace veinticinco años.
Cuando, en la última parte del año mil novecientos setenta y cinco, se produjo el levantamiento del Brigadier Capellini, un simulacro de lo que vendría en marzo del año siguiente, estábamos esperando para rendir una materia, sentados en la escalera que iba al sótano-aula, con Eduardo y la Gringa.  El intento de golpe todavía no había fracasado y dije:
- Ahora nos matan a todos.
En algún lado, no recuerdo donde, tengo una foto con Eduardo cuando nos dieron el título, en la colación de grados de Ciencias de la Información de 1980.  No hay imágenes suyas en internet, tampoco ninguna referencia por escrito.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Todo es Historia. 3.0

El miércoles pasado, 15 de diciembre de 2010,  la cana de Córdoba lo cagó a palos a Lionel. Garrotazos, patadas y demases. El trataba de protegerse la cabeza con los brazos.
Lionel es un chico tranquilo y buena onda. Luego se lo llevaron preso.
En la peatonal de la calle Dean Funes quedó tirado su morral igualito al de mi hijo Paúl.
A otros también les dieron con esos nuevos palos que usan ahora, al que podía lo arrastraban de los pelos, también a las chicas, se ve que a los canas eso les gustaba.

Todo es Historia. 2.0

Cuando Perón despotricó en la plaza contra la juventud maravillosa lo mirambos en TV blanco y negro.  Nos dimos cuenta de que empezaron a censurar el sonido cuando se alcanzo a adivinar aquello de "¿Qué pasa, qué pasa General, que está lleno de gorilas el gobierno popular?. Luego no se entendió, pero alcanzamos a entender por que no pudieron evitar del todo que se viera que gran parte de la plaza se estaba vaciando.

Todo es Historia. 1.0

Cuando lo mataron a Rucci celebramos alborozados. Casi me abrazo con el Gordo Cortona. Claro que no lo hice por que por entonces los hombres, salvo que fueran familiares y se tuvieran afecto, no se abrazaban ni se daban besos en la mejilla.
Y le dije al Gordo lo que todos decían: "Muerto el perro no se acabó la Rabia" que luego fue tapa de una revista que creo se llamaba Ya! y, de nuevo creo, había reemplazado a Descamisado.

viernes, 17 de diciembre de 2010

UN POCO DE AUTOBOMBO, SUBO LO QUE SUBIO LLANTO DE MUDO AL FACEBOOK

Fotos de Llantodemudo Ediciones - Fotos del muro

 
Para cerrar el año como locos! El librazo de Roberto von Sprecher y Nacha Vollenweider, RUTA 22! Ya sale ya sale (junto con el de Sala che!)

domingo, 5 de diciembre de 2010

Presentación del libro “HGO: de El Eternauta a Montoneros”

El libro editado por nuestro Proyecto se presenta en Buenos Aires el día 11 de diciembre de 2010 a las 19:00 hs, en la “Plataforma de Pensamiento e Interacción artística La Dársena” (http://plataformaladarsena.blogspot.com/).
Mario Bravo 298 (Almagro, Ciudad Autónoma de Buenos Aires)


Habrá algún refrigerio, dirán las palabras de rigor los editores del libro y, sobre todo, despediremos el año con alegría, que esa y no otra es la razón para presentar un libro: juntarse con amigos y pasarla bien.


(Los datos del libro, y los puntos de venta, disponibles aquí): http://historietasargentinas.wordpress.com/