sábado, 30 de enero de 2010

RICARDO HERNANDEZ

Hoy me enteré que el martes murió Ricardo. El martes murió Ricardo Hernández. Y apenas habrán publicado unas líneas en las necrológicas del diario regional. Y mi madre habrá pensado en su primo Pepe y en, lo que siempre dice ella: que los hijos no se deben morir antes que los padres.
En mi infancia su placard era un tesoro de historietas y de colecciones de estampillas. Discos que en otras casas no se escuchaban. Su placard tenía los tesoros que no existían en las otras casas de las chacras. En la mayoría ni el diario entraba.

¿Cuánto de lo que soy se lo debo a Ricardo?

Hacía bastante que no lo veía. La última vez me regaló algunas revistas de historietas y me advirtió que de las “Fantasía” había recortado “El cabo Savino”, las que coleccionaba.

Me avisa mi hermana que el martes murió Ricardo. El martes murió Ricardo Hernández. Y pronto será apenas unos retazos de recuerdos para unos pocos.

1 comentario:

La Perla Negra dijo...

Qué tristeza cuando fallece alguien a quien queríamos...
O que ha influenciado en nuestras vidas...
Esto quizás suene cursi, pero esa persona no se va del todo, las cosas que nos dejan y cómo influenciaron en nuestro pensamiento y vidas, quedan, y esa es una manera de prolongar la vida.

Supongo que esa es una de las tantas razones por la que muchos tienen o queremos tener hijos...


Abrazo Roberto!...