viernes, 17 de julio de 2009

Ensayos pijoteros: siempre nos equivocamos.

Cuando estaba en los últimos años de la primaria soñaba con que alguna de las chicas que me gustaban se enamorara de mí. Soñaba con enamorarme, soñaba con que me amaran. Pero siempre elegía a la chica inapropiada, o peor yo era inapropiado para todas las chicas. En vano esperé años que alguna se enamorara de mi. Ni la rubia ni la petiza. Ni la rusa ni la de pelo largo lacio.
Luego soñaba con acariciar sus espaldas, sus culos, todo lo demás. Pero tampoco la apropiada daba conmigo. Hasta que un día ocurrió. Claro que no duró mucho. Luego fueron todas equivocaciones, algunas cortas, otras largas, otras muy largas.

3 comentarios:

rvs dijo...

Confirmando que siempre nos equivocamos, me equivoque y subí el "ensayo pijotero" en el otro blog.
Bah... lo dejo. No hay sanción. RVS

TEXTOS DE CARTON dijo...

Buenisimo el ensayo pijotero, tenemos la misma poca o mucha fortuna, como dice Renzo en fin dijo Serafin.

Un abrazo

Andrés

Gago dijo...

Ese tipo de sueños lo tuve por primera vez en mi primera infancia, y de ahí en adelante.... uff... Es lo mejor que le puede pasar a uno, creo: saber que una chica que tá re buena y nos encanta está enamorada de nosotros. Creo que si la emboqué una vez, es mucho. Aunque el bichero o bagallero, como yo supe ser, de tanto pescar a la larga la pega con una mina buena con la que se hizo los ratones durante siglos. Todos los días sueño, tal vez sea una mecanismo psíquico de defensa el oficiar de héroe o galán aunque sea en la imaginación. Saludos