sábado, 7 de junio de 2008

HOLA

El domingo pasado le pedí a Paúl, mi hijo mayor, un título para inventar un cuento a partir de ese título. No se me ocurría nada que no estuviera lleno de holas o fuera demasiado obvio. En la noche del miércoles un sueño me lo resolvió.

HOLA

Estaba sentado frente a la computadora leyendo un libro. La página del procesador de texto estaba en blanco. Había empezado a hojear el cuento “Falk: una reminiscencia” de Joseph Conrad, al principio me resultó –el ambiente, en particular- muy parecido a Lord Jim –anclados en un puerto de oriente-. Después seguía teniendo un clima similar pero una historia bastante distinta… no tanto. Me había olvidé de la computadora. En el momento en que empezó a pasar el salva-pantallas sonó el teléfono.

-Sí…
No contestaron y a los tres o cuatro segundo colgaron. Supuse que era alguien que había marcado un número equivocado y que en esos tres o cuatro segundo se había dado cuenta que la mía no era la voz que había querido oír.
Volví al libro y apenas recorrida media página volvió a sonar.

- Sí…
De nuevo el silencio, antes que cortara alcance a decir
- ¿A qué número quiere hablar?
Cortaron. Busque el libro que había sostenido en mi mano izquierda y trate de retomar la historia, pero ya estaba desconcentrado. Miré el teléfono un instante antes de que sonara de nuevo.
- ¡Andate a la concha de tu madre!
- Perdón… no compro por teléfono ¡NADA!

Abandoné el libro y me quede mirando el teléfono, pasaron quince minutos y nada. Decidí llamar a Buenos Aires.
-Hola Caro.
- ¿Qué pasa?
- Nada. Anoche soñé con vos…
- Sí…
- Estaban en una especie de congreso y vos no estabas. Era en Buenos Aires. Después apareciste y me dijiste que ahora trabajabas desde la siete. Yo no me había acordado. Te agarré de un brazo y te dije “vamos” y vos contestaste “no voy a acostarme con vos”.
- Ahh… era un sueño.
- Sí…
- Ahora tengo que cortar.
- Espera… ¿Por qué tenés que cortar?
Colgó y volví a marcar. No atendió la llamada.

Me senté mirando el teléfono esperando que sonara. Imagine que en Buenos Aires Caro estaba haciendo lo mismo.

Córdoba, junio 7 2008.