jueves, 6 de marzo de 2008

EL ULTIMO CUENTO DE CIENCIA FICCION

EL ULTIMO CUENTO DE CIENCIA FICCION (1)

Por primera vez en largo tiempo Dante Hagrimbó sintió algo así como satisfacción, al mirar la pantalla en la que aparecía el título “El último cuento de Ciencia Ficción”. A pesar de que podía ser considerado desesperante que fuera el último hombre en escribir el último cuento. No tendría lectores.

Entrevió entre las rendijas de la persiana que afuera la oscuridad era absoluta. Negro sobre negro. Volvió a sentarse frente a la computadora que había hecho funcionar con una batería que no duraría más de tres horas. Ese era el tiempo que tenía para escribir el último cuento de ciencia ficción.

Casi inmediatamente percibió el sonido, inconfundible en el silencio absoluto, de alguien que se sentaba en la silla de madera que estaba de detrás de él. Sus neuronas parecieron sumirse en un torbellino descontrolado. Aquello no podía ser, estaba seguro que era el ruido de alguien al sentarse, pero ya no quedaba nadie. Era imposible. Pensó que ya no tenía la escopeta de caño recortado sobre la mesa, ni el viejo 38. Los había guardado en el ropero, ya no hacían falta.

Se dio vuelta lentamente, prudentemente. Sólo le quedaban sus puños o sus píes para atacar al invasor. Pero… quedo boquiabierto Juan Salvo lo observaba atentamente con la cabeza algo inclinada.
“Me parece que debes ser un escritor o algo así. Una vez conocí a un guionista de historietas”.

Hagrimbó pensó:- “!La reputa madre que lo parió! Me queda un rato de baterías y justo se aparece este marciano ¡”. De cualquier manera, trato de mantenerse calmo y atento al visitante.

- En algún lugar me llamaron “el Eternauta”. ¿Puedo contarte mi historia”. No molestaré mucho, sólo un rato.

- Ya se que sos el Eternauta y que te llamas también, o te llamabas, Juan Salvo. Y decime… ¿Sabés vos donde fusilaron a Oesterheld el en 78?.

- Pero, es que entonces yo..

Unas lágrimas corrieron por las mejillas de Salvo.

-Está bien, disculpa. Te voy a servir un trago, y empezamos de nuevo.

Dante Hagrimbó fue hasta el ropero y lo abrió lentamente. Juan Salvo estaba abatido. Lentamente sacó la escopeta de cañón recortado y con un disparo preciso le voló la cabeza.

Luego se sentó de nuevo en la computadora, le quedaba menos tiempo para escribir El último Cuento de Ciencia-Ficción.

Roberto von Sprecher
Marzo 5, 2008.

MI BLOG DELETEADO

POR UN ESTUPIDO PROBLEMA TECNICO MI BLOG FUE DELETEADO, O DEBERIA DECIR BORRADO. UN EMBOLE NEGRO.
IMPOSIBLE RECUPERA TODO, LOS COMENTARIOS... VOLVERE A SUBIR ALGUNAS COSAS. PUEDE QUE TENGA GUARDADA UNA COPIA DEL BLOG, PERO DE HACE MUCHO. UN RECONTRAEMBOLE.
BUENO, COMENZARE SUBIENDO, LO ULTIMO QUE HABIA QUE ERA UN CUENTO.