domingo, 30 de marzo de 2008

MI AMETRALLADORA LIVIANA Y VIDELA

BIEN, A PEDIDO CARA A CARA DE ALGUNOS DE LOS VISITANTES DEL BLOG, CONTINUO RECUPERANDO MATERIAL DE CUANDO SE BORRO.

MI AMETRALLADORA LIVIANA Y VIDELA

Vuelvo a pensarme esa noche de 1976, detrás de una puerta con marco de madera y cuerpo de vidrio pintado de amarillo. Parado en posición de firme con la pistola ametralladora que la semana antes había limpiado el cordobés de armería.
¿Porqué mierda me han hecho quedar hasta tarde en el Comando y hacer guardia si nunca hago guardia y a las ocho me voy del Comando al Liceo? Detrás de esa puerta, a unos metros, entrarán en unos minutos Vídela y su comitiva. Entraran por el frente del Comando, por la ancha escalera que nunca se usa y luego subirán a la planta alta del Comando.

Dicen que estas ametralladoras no son muy buenas. Nunca he practicado disparo con ella. Dicen que si tiras varios tiros se calienta el caño y que se traba enseguida. Yo he hecho la práctica de tiro con un Mauser, con un viejo Mauser de tiro por tiro. Con los Mausers con que encontré a los colimbas haciendo guardia cuando volví a Comodoro Rivadavia después del golpe. ¿Porqué puta me dieron licencia justo para el golpe? Nos llevaron una tarde a la playa y tiramos un par de tiros cada uno, con Mauser, y esa fue toda la práctica de tiro. Pero, cuando era chico, con mi viejo tirábamos con los 38 y con el Winchester y a veces nos llevaba al Tiro Federal.

La ametralladora liviana que me asignaron cuando me cambiaron al Comando ha estado meses guardada en el armario de metal en el que colgamos la ropa con el Teniente Primero Abogado, el enano boludo que apenas debe haber dado la talla. La semana anterior habían comentado que iban a inspeccionar todas las armas, asegurándose que estuvieran limpias y preparadas para disparar. También hicieron limpiar hasta el polvo de detrás de los sillones del despacho del Mayor. Como si Videla fuera a ponerse a inspeccionar armas o a pasar el dedo por atrás de los sillones. Pero, siempre se ponen como viejas histéricas cuando viene un superior.

De vez en cuando puedo espiar hacia el salón principal. De vez en cuando pasa el Cabo Verra, que tampoco está acostumbrado a estas cosas, revisando –incomodo con un FAL, porque en la puta vida anda con fusil y siempre está en la oficina, con la civil, con Normita, sonriente y seductor, pero sin animarse a avanzarla-. Cuando escucho ruidos en la puerta principal pienso que cuando entren Videla y la comitiva abro y tiro ráfagas hasta que el caño de la ametralladora liviana se ponga rojo y se doble. Para entonces todo es un caos de milicos desparramados por el Hall, algunos cuerpo a tierra me disparan y me llenan de agujeros, pero otro –un cargo alto, puede que el Teniente Coronel- grita que me tienen que agarrar vivo porque me tienen que hacer cantar.
Pero, en la siguiente escena, abro la puerta, apunto desde la cintura, aprieto el gatillo y no pasa nada. La puta ametralladora liviana se traba. Vuelvo a apretar el gatillo y nada. Por un instante todos me miran asombrados en una imagen congelada. No pueden creer que yo esté tratando de gatillar dentro del mismo comando cuando Videla acaba de entrar con total seguridad y confianza. El Mayor Dizzi piensa en las sanciones que le van a aplicar, en que le acabo de arruinar la carrera, aunque siempre ha estado más interesado en dirigir a Huracán y en sus jugadores, así es que cuida a Hinostroza que está en primera y le hace hacer una colimba livianita
en el Comando. Esta seis horas, Hinostroza, y se va para el Club. El Mayor Dizzi vuela, antes que nadie, vuela por los aires, vuela realmente, vuela. Me saca la ametralladora, salta sobre mí y me comienza a zapatear encima con los borceguíes relucientes que Hinostroza estuvo lustrando toda la tarde. Después se abalanza el resto de la plana mayor local y nacional. Me muelen a patadas y quieren que cante, que quién preparo el atentando, qué dónde están los demás. Quieren que de nombres y direcciones. El Comando es un quilombo, alguien grita que tienen que llevarme a la sala de interrogatorios. Pero, en el Comando no hay sala de torturas y otro dice que me tienen que trasladar inmediatamente a la Brigada, que sino canto enseguida se van a pirar todos los otros. Que lo llamen al Turco, que dónde está el Turco, el Turco me va a hacer hablar. Y una y otra veces, voces múltiples, simultaneas, corales graves y agudos me gritan al oído: Hijo de puta, hijo de puta, hijo de puta !!!!!!!!!!!!! Lo peor es un traidor en la propia fuerza!!!!!!!!!!!!!!!. Yo soy colimba que concha puta me importa la fuerza quiero decir, la única fuerza que conozco es la de Star Wars, a la concha la fuerza, yo no traiciono a nacie. Te vas a arrepentir de haber nacido, no hables, habla, no hables, habla… no te vamos a matar pero vas a pedir a gritos que te matemos, etc., etc..

Ya tendrían que haber llegado, ya tendría que haberlos escuchado cuadrase ante Videla y al tropel de borceguíes subir disciplinadamente por la escalera del hall central hacia la planta alta. ¿Porqué me tuvieron que ponerme de guardia a mi que nunca he hecho guardia salvo los turnos de luminaria cuando hacíamos el curso. ¿Porqué no está de guardia el forro del dragoneante Valsamakis, al que todos tratan como a un nabo y que es un nabo, o al conchudo de Ramírez que se las tira de canchero, y que es un covachero aunque diga que el saldría a matar delincuentes subversivos, pero que también es un nabo y al que le van a romper un día el culo los negros de enfermería que le tienen ganas porque lo ven blanquito, rubito, de ojitos celestes, con el culito parado. Cualquier día lo encierran en la pieza del fondo de enfermería, dejan dos líneas de campanas y se sacan la leche que acumulan hace meses. Rubito de mierda, porteñito forro, hacete el cancherito nomás.

Pero no. Valsamakis y Ramírez están con el resto de los colimbas del Comando montando guardia adentro y afuera. Discretamente andan por el centro de Comodoro. Lo discreto que puede ser un par de colimbas, cada uno con su FAL, embolados porque van a tener que seguir de guardia hasta la tarde siguiente. Cuando se vaya Videla.

Videla la concha de tu madre. Si tiro y la ametralladora liviana no funciona, van a masacrar a todos los presos del país en represalia, van a tirar cadáveres despedazados hasta en Plaza de Mayo, hasta en la Embajada Norteamericana, hasta en la Embajada de la URSS. Van a ir a buscar a los tres sindicalista de Comodoro que tienen presos en Trelew, que son unos putos burócratas que con gusto y amor se sumarían a los milicos para reventar zurditos. Los van a buscar y los van a tirar, reventados, torturados y llenos de balas, en plena calle San Martín, en pleno centro de Comodoro.

Si abro la puerta, pienso, y aprieto el gatillo van a terminar de enloquecer y con el Obispo –que está enfrente del comando- a la cabeza, rociándolos de agua bendita, van a salir en los unimogs tirándole a todo al que encuentren en el camino. Si abro la puerta lo van a buscar al primo de Nikita que, según los registros que están en la caja fuerte que he logrado abrir a la siesta porque se donde deja la llave el pelotudo del enano del Teniente Primero Abogado, la concha que lo parió, que es tan bagre y tan covachero que no ha sido capaz de ponerle una puta clave a la caja fuerte. Lo van a ir a buscar al primo de Nikita, que según las carpetas esta preso en Trelew. A Nikita no porque pudo rajarse a tiempo y está en Holanda. Lo van a ir buscar al primo de Nikita al cual en el legajo le han cargado una película de ciencia-ficción entera, le han cargado dos páginas enteras de acciones subversivas que incluyen hasta secuestro de aeronave. En los legajos hay un montón de gente, algunos conocidos otros desconocidos, a los que les han cargados secuestro de aeronave. En la fuga de Trelew deben haber sido como mil los que secuestraron el avión. Después cuando hicieron aterrizar el avión en el aeropuerto de Trelew debe haber cargado a siete mil delincuentes subversivos fugados del penal de Rawson. Del setenta y dos estoy hablando. Al primo de Nikita también lo van a sacar, pero ellos, y lo van a cargar en un avión repleto de delincuentes subversivos que van a tirar vivos, para que pataleen en el aire, en Puerto Pirámides para que se los coman las ballenas que tienen, creen, que dejar de ser vegetarianas, que se le va a hacer… el mítico ejército argentino está lleno de brutos y después de todo como puta quieren que sepan algo de las ballenas si se dedican con cuerpo y alma, con patriótico clamor, a reventar putos delincuentes subversivos que siempre actúan drogados.

Si aprieto el gatillo se van a empezar a pelear, más de lo que ya lo han hecho, entre los propios milicos para ver quien lo reemplaza al concha de su puta madre de Videla. Y los putos pelotudos del pecé dirán que ellos habían advertido que había que cuidar a Videla que era de la línea blanda y democrática y que evitaba que vinieran los duros. Y mientras los putos pelotudos del pecé defendían a Videla los militantes de la FEDE, los pendejos del pecé, seguían apareciendo reventados en los basurales o en cualquier esquina como producto de enfrentamientos armados entre las gloriosas fuerzas armadas de la patria, o la puta fuerza que fuera, ejercito, marina o aeronáutica, y una banda de delincuentes subversivos que los habían atacado.

Puta madre, concha de la lora, milicos putos, ya subieron la escalera y yo no he alcanzado a decidir si debía abrir la puerta y tratar de hacer funcionar mi ametralladora liviana contra Videla. La concha de la lora, yo guardo todo y me voy al Liceo, a dormir, a tratar de dormir.

Roberto von Sprecher. 2006.

domingo, 16 de marzo de 2008

EL MAYOR INVENTO DEL NUEVO SIGLO



HOY HE QUEDADO IMPRESIONADO, NO CON LA VIOLENCIA EN EL FUTBOL, NI LA GUERRA DE IRAK, SINO CON UN INVENTO QUE REVOLUCIONA LA VIDA DE LAS NUMEROSAS TRIBUS QUE HABITAN SANTA FE, ENTRE RIOS, URUGUAY, ETC. TRIBUS ADICTAS AL MATE Y QUE SI NO TOMAN MATE TODO EL TIEMPO ENTRA CON UN SINDROME DE ABSTENCION QUE CONDUCE A LA PRONTA MUERTE.

EL INVENTO DE ESTE MILENIO ES EL MATE CON LUZ, PARA PODER CEBAR SIN VOLCAR EN EL MEDIO DE LA OSCURIDAD AL CRUZAR LA LLANURA O SUBIR EL OMBU... O RETOZAR CON LA CHINA...

AQUI COPIO ESPECIFICACIONES TECNICAS DEL FABRICANTE:

"Es un dispositivo que al abrir la tapa enciende una luz directa hacia el lugar donde caerá el líquido que pasa por el pico vertedor. Si la tapa se lleva hasta la posición de 180º de abertura máxima, el led luminoso se apaga para economizar el consumo de energía."

ESTO SEGURAMENTE PONDRA A NUESTRO PAIS EN PRIMER LUGAR EN EL CONCIERTO DE LAS NACIONES, Y NO COMO LOS VERSOS QUE HACIA MENEM.

POR FIN PODEMOS DECIR: SE HIZO LA LUZ!!!!!!!!

ALABADO SEA SAN PEPERINO POMORO!!!!!!

lunes, 10 de marzo de 2008

QUE BOLUDO

QUE BOLUDO

Se siente particularmente estupido de enterarse recién veinticinco años después. El Lobito le pregunta por aquella amiga de Patricia, el Lobito ni siquiera se acuerda su nombre, que conocieron una noche en el departamento que la primera tenía en la calle Libertad, en la época en que Libertad era calle de putas. Esa noche fueron los tres –Alicia, el Lobito y él- caminando desde el departamento de la calle Libertad hasta el centro. El tomó el colectivo 109 y ellos siguieron caminando juntos, en teoría, eso le contaría luego ella, un poco más adelante Alicia se había ido para el lado de La Cañada y Santa Rosa. Y el Lobito para la casa de la madre, donde todavía vivía, en Maipú.

Se suponía que entonces Alicia estaba casada y vivía con el marido. Cuando empezó a salir con Alicia ella le dijo que acababa de separarse del marido y que era el primero con quien salía luego de esa separación.
Pero, no se siente estupido porque le hubiera mentido o porque el Lobito se hubiera acostado antes con ella. Se siente estupido porque nunca se da cuenta de nada, porque nunca cae, porque siempre es el último en caer, porque es siempre lerdo, lento, tardío, estupido… Y el Lobito era rápido, una luz… y el siempre lerdo, lerdo para todo. Esa noche el Lobito conoció a Alicia y termino cogiéndosela. Terminaron encamados en el departamento de ella, en el cual se suponía que vivía con el marido, sobre La Cañada. Alicia y el Lobito, el Lobito y Alicia.
Y a él le llevó todo un cuatrimestre. Alicia, que estudiaba Farmacia, empezó a cursar Sociología en Comunicación, porque le daba puntos para la secundaria donde era profesora. Prepararon la materia juntos y un mes después ella fue a visitarlo al Departamento en San Fernando. Era tan lento que tuvo que tomar ella la decisión de ir buscarlo, atracarlo y cogérselo. Y Alicia había sido su primer gran amor.

Ahí está, veinticinco años después, el Lobito, que se exilió en Israel y volvió casado para radicarse en Buenos Aires, preguntándole por Alicia. Había visto al Lobito en un asado en lo de Carlos en mayo del setenta y seis. Esa mañana el ejército había ido a buscarlo a su casa, le alcanzaron a avisar al laburo –lo salvó estar en negro-. Inmediatamente se piró y se fue directamente al asado. Pensaba irse a Barcelona pero termino en Israel. Estuvo allá casi seis años y se volvió cuando las cosas parecían más tranquilas luego de Malvinas y en Israel lo iban a incorporar al ejército. El Lobito decidía rápido y, por lo general, decidía lo correcto. Salvo cuando se metió con la negra que estaba en Montoneros.

La noche del departamento de la calle Libertad era templadita, de primavera. El se había tomado el 109 para Barrio Jardín y el Lobito había acompañado, le cuenta ahora, a Alicia al departamento sobre La Cañada, había subido y se había quedado toda la noche. Tardar veinticinco años en enterarse, en darse cuenta… Sí lo pensaba ahora, si volvía al pasado y los veía irse juntos, era evidente que se iban a coger. Pensó “!Qué boludo! !Qué boludo!”.

Roberto von Sprecher

RAFAEL

RAFAEL

Ayer lo encontré en el centro. Parecía que caminara por una ciudad desconocida para él. Permanentemente miraba hacía los costados, hacia atrás, como sin hacerlo.
Nos abrazamos largamente y lo invité a tomar un café. Creo que hacía algo más de diez años que no lo veía. Cuenta que viene al centro dos o tres veces al mes, hace los trámites lo más rápido posible y se vuelve. Su ropa parece vieja, pero no sucia ni gastada, parece de hace treinta años atrás.
Se está quedando pelado, no mira a los ojos.
Charlamos, pero no cuenta casi nada. Antes de irnos me dice que hace ocho años que Ana lo dejó y que todas las mañanas se despierta con lágrimas en los ojos. Invariablemente sueña sobre situaciones en las que estas ellos cinco, Ana, sus tres hijas y él. Las hijas van a verlo muy de vez en cuando.
Cuando lo veo irse no parece que fuera caminando por la vereda. Es como un fantasma imperceptible.
Roberto von Sprecher
Febrero 2008.

LA GRINGA




LA GRINGA

La habría cruzado muchas veces, pero recién la descubrí una noche en que teníamos clase de historia en el sótano. Estaba en la hilera de la izquierda, más adelante que yo. Veía sus espaldas, entreveía su cola, me detuve en el pelo largo, castaño, seguramente cepillado todas las mañanas y tardes. Se dio vuelta y me encontré con sus ojos celestes, con sus labios gruesos, con su piel pálida.
Claro que no me anime a saludarla, ni a decirle nada. Entonces, ahora también, decía que yo nunca había levantado a una mina, que las minas me levantaban a mí, pero, tras mucho trabajo.

La volví a encontrar en un práctico de Derecho Penal, estaba en la fila pegada a la mía y se dio vuelta para preguntarme algo.
Quedamos en juntarnos en casa para preparar un práctico. Cuando llegó dijo que no se acostaría en mi cama, porque terminaríamos cogiendo.
Cuando se acostó en mi cama pude penetrar trabajosamente, con lengua los labios gruesos. Le saque la remera y cuando le estaba mordisqueando los pezones se sentó, enojada, y dijo que si le había sacado la remera yo también tenía que sacarme la mía.

Al otro día fui a su pensión, charlamos en un living con piso de parquet y un hogar. En un momento tomó un grueso cenicero de vidrio, lleno de puchos, y lo dejo caer al suelo desde bien arriba, mientras me miraba. Era su aviso de que cortaba.

Luego nos hicimos amigos y cuando nos veíamos nos besamos en los labios. No podía convencer a mi amigo Juan de que no éramos novios, y que sólo nos besamos en los labios en vez de hacerlo en las mejillas.

Quince años después, sentada en un sillón, en otra casa, ya madre de tres chicos, me pregunto porqué nunca habíamos hablado de lo que nos había pasado.

Roberto von Sprecher
Febrero 2008.




Ilustración: del gran Marcelo Gónzalez, de estirpe de buenos dibujantes y de buenos tipos.

jueves, 6 de marzo de 2008

EL ULTIMO CUENTO DE CIENCIA FICCION

EL ULTIMO CUENTO DE CIENCIA FICCION (1)

Por primera vez en largo tiempo Dante Hagrimbó sintió algo así como satisfacción, al mirar la pantalla en la que aparecía el título “El último cuento de Ciencia Ficción”. A pesar de que podía ser considerado desesperante que fuera el último hombre en escribir el último cuento. No tendría lectores.

Entrevió entre las rendijas de la persiana que afuera la oscuridad era absoluta. Negro sobre negro. Volvió a sentarse frente a la computadora que había hecho funcionar con una batería que no duraría más de tres horas. Ese era el tiempo que tenía para escribir el último cuento de ciencia ficción.

Casi inmediatamente percibió el sonido, inconfundible en el silencio absoluto, de alguien que se sentaba en la silla de madera que estaba de detrás de él. Sus neuronas parecieron sumirse en un torbellino descontrolado. Aquello no podía ser, estaba seguro que era el ruido de alguien al sentarse, pero ya no quedaba nadie. Era imposible. Pensó que ya no tenía la escopeta de caño recortado sobre la mesa, ni el viejo 38. Los había guardado en el ropero, ya no hacían falta.

Se dio vuelta lentamente, prudentemente. Sólo le quedaban sus puños o sus píes para atacar al invasor. Pero… quedo boquiabierto Juan Salvo lo observaba atentamente con la cabeza algo inclinada.
“Me parece que debes ser un escritor o algo así. Una vez conocí a un guionista de historietas”.

Hagrimbó pensó:- “!La reputa madre que lo parió! Me queda un rato de baterías y justo se aparece este marciano ¡”. De cualquier manera, trato de mantenerse calmo y atento al visitante.

- En algún lugar me llamaron “el Eternauta”. ¿Puedo contarte mi historia”. No molestaré mucho, sólo un rato.

- Ya se que sos el Eternauta y que te llamas también, o te llamabas, Juan Salvo. Y decime… ¿Sabés vos donde fusilaron a Oesterheld el en 78?.

- Pero, es que entonces yo..

Unas lágrimas corrieron por las mejillas de Salvo.

-Está bien, disculpa. Te voy a servir un trago, y empezamos de nuevo.

Dante Hagrimbó fue hasta el ropero y lo abrió lentamente. Juan Salvo estaba abatido. Lentamente sacó la escopeta de cañón recortado y con un disparo preciso le voló la cabeza.

Luego se sentó de nuevo en la computadora, le quedaba menos tiempo para escribir El último Cuento de Ciencia-Ficción.

Roberto von Sprecher
Marzo 5, 2008.

MI BLOG DELETEADO

POR UN ESTUPIDO PROBLEMA TECNICO MI BLOG FUE DELETEADO, O DEBERIA DECIR BORRADO. UN EMBOLE NEGRO.
IMPOSIBLE RECUPERA TODO, LOS COMENTARIOS... VOLVERE A SUBIR ALGUNAS COSAS. PUEDE QUE TENGA GUARDADA UNA COPIA DEL BLOG, PERO DE HACE MUCHO. UN RECONTRAEMBOLE.
BUENO, COMENZARE SUBIENDO, LO ULTIMO QUE HABIA QUE ERA UN CUENTO.